viernes, 11 de diciembre de 2015

TERAPIA OCUPACIONAL EN VIH

El VIH/SIDA se ha convertido en una enfermedad con significado para la sociedad, creándose así etiquetas sociales que se atribuyen a personas con esta enfermedad.. Desde los diferentes recursos, como terapeutas ocupacionales, podemos ofrecer:


Desde el primer momento que se diagnostica el VIH implica un proceso de duelo. Debido a la pérdida de salud que esto conlleva, surgen miedos, dudas, soledad, culpabilidad y aparece el sentimiento de miedo al rechazo por la sociedad. El VIH-SIDA es una enfermedad excluyente, socialmente es una etiqueta que se asocia directamente a conductas evitables y que son juzgadas por la sociedad. 
La empatía con la persona que trabajamos es muy importante, ya que si no podemos ponernos en su lugar no podremos acompañarlo. 
Como terapeutas ocupacionales, en este aspecto, nuestra labor será crear programas para eliminar las etiquetas sociales que se crean de los afectados por el VIH, reintegrando así a estas personas en la sociedad.


La ocupación es uno de las áreas que está en desequilibrio.  El rol primario de la Terapia Ocupacional es el de posibilitar la ocupación en las áreas de autocuidado, ocio y productividad. Implica un proceso de colaboración. La ocupación es nuestra herramienta para el cambio, ya que las ocupaciones significativas influyen en la calidad de vida, bienestar y automantenimiento de las personas.

• Facilitar el autocuidado y modificar y/o adaptar AVDs

Referente al autocuidado, es muy importante, desde un principio, tener una rutina bien organizada en cuanto a hábitos de higiene, cuidado personal e importancia de la toma de medicación. El terapeuta ocupacional juntamente con el equipo de enfermería dará énfasis en tener cuidado de su enfermedad, seguir las visitas médicas, conocer la medicación que toma y las dosis. 
También hay que valorar las actividades de la vida diaria que se deberán de adaptar a la persona o modificar para que pueda realizarlas con normalidad y así poder seguir con su vida diaria a pesar de tener que realizar las tareas que requiere la propia enfermedad.


• Promover la participación en actividades de ocio

El ocio es otro punto a trabajar con la persona, ya que existen dificultades para gestionarlo. Las actividades de ocio que realizaban antes de la enfermedad pueden quedar afectadas por su sentimiento de “ya no puedo volver a hacerlo” tanto por su miedo al rechazo como por sus secuelas físicas. Explorar nuevas formas de ocio, será algo indispensable para llegar a conseguirlo. 

La terapia ocupacional tiene una visión holística de la persona y nuestra actuación debe ser consecuente teniendo en cuenta todas las dimensiones de la persona para poder ofrecerle un mayor apoyo.


jueves, 10 de diciembre de 2015

SIDA EN ÁFRICA

El SIDA, es una de las epidemias que más afectan desde los años 80-90. Además, el presupuesto mundial destinado para su investigación, medicación y erradicación se estima que en 2008 rondaba los 700 millones de dólares. El mundo occidental se beneficia de estos avances, no así, la gran víctima del virus es África,que sufre continuamente recortes en investigación, diferencias sociales y dificultades económicas hoy por hoy insalvables.
Haciendo hincapié en 3 datos oficiales de los últimos informes realizados por ONUSIDA/OMS para medir el impacto de la enfermedad, la zona subsahariana es la gran azotada. Podemos extraer varias conclusiones:


  • De los casi 33,5 millones de personas infectadas a nivel mundial, según datos de 2008, el 67% corresponden a África, en su región subsahariana.
    A pesar de los avances médicos y de las facilidades de acceso respecto a precios, las diferencias sociales, siguen siendo abismales.
  • Durante el año de estudio, se han detectado 2,7 millones nuevas infecciones en el mundo y, de nuevo, un alto porcentaje, 70,37% se localiza en África subsahariana.
    Este dato nos muestra que, a pesar de que se ha duplicado el número de personas que han recibido antiretrovíricos en países de ingresos bajos y medianos del 2002 al 2008, la penetración de este virus, sigue siendo creciente en zonas más desprotegidas, con una estadística alarmante: en 2010 solo 4 de cada 10 enfermos, recibe tratamiento.             
  • 2,0 millones de muertes trajo consigo el SIDA en el mundo, de los cuales, 1,4 millones tuvieron lugar en África subsahariana.



Para más información visiten ONUSIDA organización que ha adoptado una estrategia audaz y ambiciosa que pretende poner fin al SIDA para el 2030.




¡NO DEJEMOS DE LADO A LOS MÁS DESFAVORECIDOS!

HISTORIA DEL SIDA

Los inicios del virus VIH fueron en los años 80, cuando se detectan varios casos de neumonía y sarcoma de Kaposi, una variante de cáncer de piel. La mayoría de estos casos, tuvieron lugar en  pacientes homosexuales, con otras patologías crónicas, por lo que se realizó una investigación más exhaustiva que concluyó con una carencia de un tipo de células sanguíneas en todos los afectados.
Posteriormente, la enfermedad empieza a conocerse como “La Peste Rosa” asociando la aparición de manchas rosas en la piel con la tendencia homosexual de la mayoría de estos primeros casos, pero esto fue erróneo, ya que se comenzó a ver que no solo afectaba a homosexuales, sino que a inmigrantes, consumidores de drogas, gente que había recibido transfusiones de sangre.
Es en 1984 cuando empiezan a considerar la enfermedad como epidemia,El virus ya se bautiza entonces como Acquired Immune Deficiency Syndrome (AIDS).
Otras teorías menos científicas, llegaron a negar que el SIDA proviniese de la infección del VIH y asociaban la enfermedad con el abuso de drogas de la época, como el popper, así como la gran actividad sexual con distintas personas.
La segunda mitad de la década transcurrió con el aislamiento social hacia los infectados incluso por parte de sus familiares  y amigos, fundamentalmente por el miedo a contraer el virus y fruto del desconocimiento de las formas de contagio.




Para más información, visiten Inspiraction

jueves, 3 de diciembre de 2015

TRATAMIENTO ANTIRRETROVIRAL (ARV)

Los medicamentos para el VIH, o fármacos ARV, que se utilizan, no son capaces de curar la enfermedad, aunque pueden evitar que el virus se reproduzca o haga copias de sí mismo. Esta medicación para los enfermos de VIH tiene cuatro objetivos fundamentales:

· Aumentar la esperanza y la calidad de vida de estas personas.
· Evitar la progresión de la enfermedad, esto se consigue reduciendo la carga viral a niveles indetectables durante el mayor tiempo posible y limitando el desarrollo de resistencias (cuando el virus ya no responde) a los fármacos ARV.
· Devolver el sistema inmunitario a su estado normal y mantenerlo así durante el mayor tiempo posible, esto lo consigue manteniendo el recuerdo de las células y evitando otras posibles infecciones. 
· Minimizar la transmisión del VIH a otras personas; se debe tener cuidado con esto, ya que una carga viral indetectable en el plasma no significa necesariamente que el virus no se encuentre en otros fluidos corporales.








El desarrollo acelerado de fármacos con capacidad de inhibir la replicación del virus de la inmunodeficiencia humana (VIH) y su posterior uso en pacientes infectados, ha logrado alterar la evolución natural de la infección. De esta manera, una enfermedad rápidamente mortal se ha transformado en una afección crónica.


Para mas información os recomendamos visitar "infosida"

martes, 1 de diciembre de 2015

CONTAGIO

Las tres formas más comunes de contagio son: 
  • Sangre, pues contiene una alta concentración del VIH
  • Fluidos, como por ejemplo semen o fluidos vaginales
  • Leche materna
Por lo que es importante destacar que esta enfermedad no se transmite por heces, saliva, sudor, lágrimas u orina.
Una vez conocido esto, cabe destacar que para que exista el contagio tienen que estar presentes varios factores:
  • Para que exista contagio es necesario que el VIH entre en el flujo sanguíneo.
  • La concentración del virus es determinante, pues en el caso de la sangre, una cantidad pequeña de sangre infectada puede ser más que suficiente para contagiar a otra persona.
  • No se debe presuponer una causalidad directa para contraer la enfermedad, ya que a presencia del VIH solo la puede determinar una prueba médica específica.
Vías de transmisión, el virus puede entrar en contacto con el flujo sanguíneo a través de:
  • Sexo sin protección
  • Contacto sanguíneo directo: lo más habitual es infectarse por compartir agujas para inyectarse droga o algunos casos de madres que infectan a sus bebes a través de la leche materna.
  • Heridas abiertas o infección de mucosas: la transmisión puede darse en el ano, el recto, la vagina, el pene, la boca y los ojos, así como en heridas abiertas o nuevas, pero nunca en piel intacta sin heridas recientes.

Aunque recuerda que la clave para evitar el contagio, siempre estará en nuestro propio conocimiento y responsabilidad.

Si os interesa más información, podéis consultar la siguiente página "inspiraction"

VIH EN EL EMBARAZO

No existe una evidencia de que el embarazo, por sí solo, cambie el curso de la enfermedad del VIH. De forma similar, la infección no parece cambiar la manera como se desarrolla normalmente el embarazo. Sin embargo, si aparecen infecciones oportunistas graves durante el embarazo éstas sí pueden afectar el curso del mismo o el pronóstico del bebé.
Por lo general el seguimiento de la mujer seropositiva va a ser, durante el embarazo, similar al de otras mujeres, al que se añadirán las pruebas específicas para su enfermedad. Hay que tener en cuenta algunas peculiaridades:

  • Las pruebas invasoras como la amniocentesis (la introducción de una aguja en el abdomen para llegar al útero y tomar muestras del líquido amniótico, que rodea al feto, y que nos permite conocer la presencia de malformaciones fetales) pueden aumentar el riesgo de infección al bebé. Por ello, se debe valorar mucho el riesgo/beneficio al realizar esta prueba.
  • Con el resto de las pruebas invasoras como el análisis de sangre del cordón umbilical o las muestras de placenta ocurre lo mismo, por lo que hay que hacer una valoración precisa de su indicación.
  • La rotura de la bolsa amniótica aumenta el riesgo de contagio. Se debe evitar en el momento del parto. Si se rompe antes de tiempo, hay que provocarlo en un plazo máximo de 4 horas.


Existen diferentes elementos que influyen en el contagio del VIH de la madre al niño. Algunos son: la salud general de la madre, el grado de infección que tiene (si su inmunodepresión es muy severa, es decir si sus defensas son muy bajas o si su carga viral es muy elevada), el consumo de drogas durante el embarazo, el acceso que tengan al cuidado prenatal, el tratamiento que reciban o la existencia de otras enfermedades. El tipo de parto (si se rompe aguas mucho tiempo antes de dar a luz, o si el bebé tiene mucho contacto con la sangre) o amamantar al niño después también influyen en las posibilidades de que el bebé tenga o no la infección.

De todos estos factores el estado de salud de la madre es posiblemente el factor que más influye en el riesgo de transmisión del VIH.




Para más información visitar.. VIH y embarazo

PREVENCIÓN

Algunas de las recomendaciones para prevenir el contagio pueden ser: 

1. Utilizar preservativos en todas las relaciones sexuales para evitar la transmisión tanto del VIH como de otra enfermedad. Es importante tener en cuenta aspectos como comprobar el buen estado del preservativo, colocarlo de manera adecuada, usarlo solo una vez y tirarlo a la basura. 
2. No compartir ningún tipo de jeringuilla o aguja. 

Si en algún caso es necesario manipular material inyectable, tener en cuenta que debe ser desechable y estar esterilizado, como puede ser el caso de un centro de tatuajes o centros de acupuntura. 
Es importante no donar sangre si meses antes la persona ha estado expuesta a un factor de riesgo.


    Recuerda, prevenir el Sida está en tus manos